
Cómo preparar la lavadora para llevarla a otra casa
Publicado el 26 de julio de 2026
Artículo
Cuando alguien nos pide llevar una lavadora, la pregunta que más oímos es si hay que hacer algo antes. La respuesta es que sí, y no cuesta mucho. Por fuera es una caja cuadrada que se mueve con una carretilla, pero por dentro el tambor va suspendido de muelles y amortiguadores, y en el fondo siempre queda agua aunque la última colada fuera hace días. Si se prepara bien, viaja sin problema y en la casa nueva solo hay que conectarla. Si no, puede llegar con el tambor golpeado o soltando agua por la caja del camión.
Los tornillos de transporte: la pieza que casi nadie guarda
En la parte trasera de la lavadora hay unos agujeros, normalmente tapados con tapones de plástico. Ahí iban los tornillos de transporte: unas varillas largas que vienen de fábrica y fijan el tambor a la carcasa para que no se balancee en el viaje. El instalador los quita el primer día, porque con ellos puestos no se debe poner en marcha, y lo normal es que acaben en un cajón o en la basura.
Si los tienes, búscalos y vuelve a ponerlos antes de mover la lavadora. Su número y su sitio dependen del modelo, así que el manual o una foto de la trasera te ayudan a no equivocarte. Si no aparecen, se pueden conseguir los que corresponden a tu modelo; cada fabricante tiene los suyos y no valen unos cualesquiera. Cuando no hay forma de tenerlos a tiempo, nos lo dices y llevamos la lavadora de pie, bien sujeta y sin golpes bruscos, pero lo más sensato es tenerlos puestos.

Sacar el agua que queda dentro
Una lavadora nunca está seca del todo. Queda agua en la bomba, en el filtro y en las mangueras. Para vaciarla:
- Cierra la llave de paso de la toma de agua antes de tocar ninguna manguera.
- Baja la manguera de desagüe a un cubo o a un barreño puesto en el suelo: por simple caída suelta lo que hubiera en el tubo.
- Abre el filtro de la bomba, que en muchos modelos está abajo, detrás de una tapita en el frontal. Pon un trapo y una bandeja baja, porque sale más agua de la que parece.
Hazlo la víspera si puedes. Deja la puerta del tambor abierta y el cajetín del detergente fuera para que se sequen la goma de la puerta y los conductos. Así la lavadora no coge olor encerrada.
Gomas, tomas y arandelas
La lavadora tiene dos gomas: la de entrada, que trae el agua desde la llave de paso, y la de desagüe, que va al sifón o a un tubo en la pared. Las dos se desenroscan o se sueltan a mano. Lo que se pierde con facilidad son las arandelas de goma que van dentro de las roscas de la manguera de entrada: sin ellas, en la casa nueva la toma gotea.
Lo práctico es meter las dos mangueras, las arandelas y el codo de plástico del desagüe en una bolsa, y la bolsa dentro del tambor. Así todo viaja con la máquina y nada se queda en el piso viejo. Si las gomas tienen años y están resecas o agrietadas, aprovecha para cambiarlas antes de conectarlas en la casa nueva.
Cómo se mueve una lavadora
La lavadora viaja de pie, como está instalada. Nosotros la llevamos en carretilla, con una manta entre la chapa y el metal para que no se raye, y en el camión va atada con cinchas contra un lateral para que no se desplace en las curvas. Hay dos sitios por donde no conviene cogerla: la puerta, porque la bisagra no está hecha para sostener peso, y la tapa de arriba, que en muchos modelos solo va sujeta con un par de tornillos y se suelta.
Si en el edificio no hay ascensor, se baja escalón a escalón con la carretilla inclinada lo justo, uno sujetando abajo y otro arriba. Con el tambor bien fijado por los tornillos de transporte, ese traqueteo no le afecta.
En la casa nueva, antes de lavar
- Mide el hueco antes del día del porte, sobre todo si va bajo una encimera. Ancho, fondo y alto, contando con que detrás pasan las gomas.
- Mira qué tomas hay: una llave de paso con rosca para la entrada y un desagüe a una altura en la que la manguera llegue.
- Quita los tornillos de transporte y pon los tapones. Encenderla con ellos puestos hace que vibre mucho y puede dañarla.
- Nivélala girando las patas hasta que no cojee. Una lavadora torcida camina por la cocina al centrifugar.
- Haz un primer lavado corto sin ropa para comprobar que no gotea ninguna unión.
La secadora: depende de cómo seque
Las secadoras de evacuación sacan el aire húmedo por un tubo ancho hacia una ventana o una salida; solo hay que soltar ese tubo y llevarlo aparte. Las de condensación guardan el agua en un depósito que hay que vaciar, y conviene limpiar el filtro de pelusas y el condensador si se puede sacar.
Las de bomba de calor llevan un circuito con refrigerante y un compresor, igual que un frigorífico. Por eso muchos fabricantes piden llevarlas de pie y esperar un tiempo antes de encenderlas en destino. Cuánto, lo dice el manual de cada modelo. Si la secadora va encima de la lavadora con un kit de unión, se separan antes de moverlas y cada una viaja por su lado.
El lavavajillas, otro que guarda agua
Con el lavavajillas el proceso es parecido. Cierra la llave de paso, suelta la goma de entrada y el desagüe del sifón, y saca el agua que queda en el fondo, bajo el filtro, con una esponja. Las cestas se pueden sacar o sujetar con cinta para que no se salgan de las guías.
Si es integrable, el que queda escondido tras un panel igual que los muebles de cocina, va sujeto a la encimera o a los laterales con unas pestañas atornilladas, y hay que soltarlas antes de sacarlo. Ese panel de madera suele ir fijado a su puerta: decide antes si viaja con él o se queda en la cocina.
Lo que puedes decirnos para que sea fácil
Cuando nos escribas por WhatsApp para llevar la lavadora o cualquier otro aparato, una foto de la trasera y otra del sitio donde está nos dicen mucho: si hay tornillos, si está encajada bajo la encimera, si hay escalera hasta el portal. Con eso te hacemos un presupuesto gratis y, si quieres, la dejamos conectada en su sitio nuevo.
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